Acad. Carlos
Gaozza
El desarrollo de nuevos fármacos ha evolucionado desde la
búsqueda al azar a la actual estrategia de diseño de
principios activos. Aunque un diseño en términos absolutos,
que requiere de un perfecto conocimiento de la biología
molecular sobre la que el fármaco debería actuar (diseño "de
novo") es todavía un tema en desarrollo, el estudio de los
parámetros moleculares (polaridad, coeficiente de reparto
lipo-hidrofílico, conformación y volumen molecular y otros)
a través de modelos computados, están contribuyendo
notablemente al perfeccionamiento farmacológico de
compuestos sintéticos en los que se aprecia algún efecto así
como de productos naturales. Si bien estos estudios téoricos
no determinan con precisión la molécula ideal, nos ayudan
sugiriendo que partes de la mólecula original deberían ser
modificadas para mejorar su biodisponibilidad, retardar su
metabolización o excreción, incrementar la especificidad de
acción, etc.
En consecuencia, se hace necesario sintetizar y probar la
actividad de una gran variedad de estructuras moleculares
alrededor de la molécula primitiva acorde a las propuestas
teóricas. Con el fin de simplificar esta tarea se ha
desarrollado una metodología que permite acceder rápidamente
a una gran variedad de estructuras moleculares, denominada
"química combinatoria". Esencialmente consiste en unir a la
molécula mínima restos de las caracteristicas indicadas,
combinándolos y permutando su posición. El procedimiento de
síntesis se racionaliza efectuando las reacciones de igual
tipo en microescala (utilizando viales) y simultáneamente,
disponiendo las bandejas que portan los viales en una estufa
especial. Los productos de las reacciones se aislan mediante
HPLC y seleccionan primariamente mediante algún ensayo in
vitro (inhibición enzimática, u órgano aislado) de
realización rápida.
El análisis de confirmación de la estructura molecular
obtenida se efectúa solamente en los productos activos.
Esta metodología de experimentación forma parte de la rutina
de trabajo de los laboratorios internacionales generadores
de nuevos fármacos de precio creciente. Es de lamentar que
en nuestro país la química medicinal nunca ha sido del
interés de la actividad privada ni de los organismos de
ciencia y técnica. El efecto a largo plazo de la nueva ley
de patentes pondrá en evidencia esta falencia.